Este artículo fue publicado en finés el 26 de julio del 2024. También se publicará en español porque los clientes y trabajadores de esta empresa son de varias partes del mundo. Lapin Kansa es un periódico independiente y el más grande de Laponia.
Casi todo estaba mal en el refugio de huskies, muy rápidamente se hizo claro para la estudiante Terhi Välke y su compañera de clase.
A finales del otoño de 2021 llegaron desde el sur de Finlandia a Inari a hacer su voluntariado en el refugio de huskies de Ridenorth.
El voluntariado debía de durar por seis meses. Pero se fueron después de tres días siendo voluntarias.
– No podía creerme que existan refugios de huskies así en esta década en Finlandia, dice Välke.
Välke dice que muchos de los perros estaban desnutridos, que sus costillas se marcaban, sus rostros decaídos y la mayoría de perros tenían diarrea.
Uno de los perros tenía una corte en la pata, del cual no fue tratado. Algunos de los perros estaban atados en una cadena porque mordían las vallas y se destrozaban la dentadura por la frustración.
La comida para los perros estaba a un metro de distancia de los excrementos recolectados a diario. Eventualmente los excrementos se enterraban cerca de la carretera.
La mayoría de los perros encadenados tenían obstáculos en sus áreas. Una de las zonas tenía una roca grande y la cadena se atascaba cada vez que el perro se movía.
Durante las dos noches, Välke y su compañera de clase, que pasaron en el refugio, había perros escapándose de sus jaulas. Ridenorth decía que era la responsabilidad de los voluntarios de ir a buscar a los perros y arreglar sus jaulas después de sus diez horas diarias de trabajo.
Välke estuvo ahí cuando el veterinario inspeccionó el refugio y encontró tres perros en tan mala condición que tenían que ser sacrificados, dice Välke.
A Välke le dijeron que uno de los perros mordió a un niño de siete años del cual participó en un tour de huskies previamente y el mismo perro mordió a la compañera de clase de Välke a través de la valla, del cual obtuvo heridas en su mano.
La perra no fue utilizada durante los siguientes tours. Tampoco se sacrificó, porque era utilizada para criar cachorros.
– Los perros normalmente no muerden la mano que los alimenta. Si un perro ataca a la gente, no hay manera de saber cuándo volverá a pasar.
El periódico Lapin Kansa ha contactado a diez ex-empleados de Ridenorth Ltd y escucharon sus experiencias.
Algunos de los trabajadores entrevistados quieren permanecer en el anonimato por la delicadez de la situación. Lapin Kansa ha confirmado sus identidades y ha comprobado sus contratos de trabajo, faltas de pago y capturas de pantalla de mensajes enviados por la dueña.
Algunas experiencias son de hace quatro años, pero las más recientes fueron de hace solo unos meses. Los entrevistados son de nacionalidad finlandesa y otros países.
Parte de los entrevistados están aún trabajando en turismo. Según ellos, la reputación cuestionable de Ridenorth es conocida en el ámbito del turismo en Laponia.
Trabajadores nos cuentan acerca de los perros hambrientos y en varias ocasiones, ignorados de necesitar ayuda de un veterinario estando muy enfermos.
Perros de avanzada edad no se les permitía descansar. Según los trabajadores había un perro trabajando en tours el año pasado, del cual estaba sordo, casi ciego y no tenía dientes.
Los perros tenían síntomas en la piel parecido a los Ectoparásitos y la gran parte de las jaulas de los perros estaban hechas de malla con puntas afiladas donde los perros podían destruir a mordiscos y autolesionarse.
Uno de los trabajadores encontró bolsas que contenían los cuerpos en descomposición de varios perros en el edificio de mantenimiento.
Un hombre que trabajó en Ridenorth el invierno pasado nos dijo que habló con la dueña Satu Natunen que los perros estaban demasiado cansados de seguir la rutina para los tours.
Natunen no quiso acortar el tour. Después de que los perros comenzaran a mostrar sangre en su orina y excrementos. Según el hombre, la dueña dijo que la sangre se debía a que los arneses que el mismo hombre puso estaban muy apretados.
Otro trabajador de Ridenorth nos cuenta acerca de un incidente hace un par de años, donde un perro colapsó en medio de un tour, entonces otros perros lo apalearon tan duramente que lo tuvieron que sacrificar. Satu Natunen culpó a uno de sus trabajadores por esto.
Ridenorth Ltd
Ofrece actividades en la naturaleza, del cual el refugio de huskies es una de sus operaciones.
La empresa fue registrada en 2011 y tiene dos dueños, Satu Natunen y Erkki Jämsen. Natunen actúa como su directora ejecutiva. Todas las historias en este artículo están relacionados con Satu Natunen.
La facturación de la última temporada fue de 635 000 euros (Información de la empresa Alma Talent). El beneficio de la empresa fue de 61 000 euros.
Ridenorth recibió 50 000 euros como financiación de investigación y desarrollo del programa Business Finland 2020, que apoyó financieramente a las empresas durante COVID-19.
Hubo dos refugios de huskies en la temporada pasada, según Natunen, con 6–7 personas trabajando con 110 perros.
Ridenorth ofrece tours cortos de una hora con los huskies. Después de eso se le ofrece a los clientes zumo mientras descansan. El último tour del día termina sobre las 14:00.
La compañera de clase de Terhi Välke estudió antes de su voluntariado para ser cuidadora de animales y trabajo como substituta durante las vacaciones.
Según ella, los perros fueron alimentados con comida de escasa calidad, de la cual no era adecuada para perros que trabajan (requieren comida de alta calidad rica en energía) y la comida proporcionada contenía poca cantidad de carne.
Ella también nos contó que ninguno de los trabajadores tenía ninguna experiencia cuidando de los perros, solo había una persona manejando el refugio, pero con sus propias palabras, acabó trabajando ahí porque creían que los perros eran buenos.
Cuando se les permitía a los perros salir de sus jaulas para correr libres, no había limitaciones de que perros salían a la vez y podían aparearse sin control, del cual nadie sabía que perros habían apareado con quien, así que, los cachorros nacidos no se sabía quien era el padre.
La voluntaria aún tiene un collar que recolectó del refugio, lo cortó del cuello de un perro adulto. El diámetro del collar es de once centimetros. Según ella este collar sería adecuado para un golden retriever cachorro.
Ridenorth no solo maltrata a sus perros, pero también a sus trabajadores, según varios entrevistados.
Trabajadores locales nos cuentan que los horarios regulares son de diez a doce horas al día, seis días a la semana y pagados por 40 horas semanales. Algunos de ellos solo eran permitidos para trabajar 20 horas a la semana, pero en realidad trabajaban más del triple.
Según los trabajadores, no podían confiar en contactar con los dueños. Por ejemplo, algunos trabajadores acordaron con la dueña, Satu Natunen, que el alquiler sería descontado directamente del salario, pero, al final de la temporada fueron informados que no pagaron sus alquileres y por lo tanto recibieron el salario mínimo.
Trabajadores raramente recibieron ninguna información acerca de sus salarios, así no podían verificar si el alquiler fue deducido o no. Otros de los trabajadores informaron de que pagaron el alquiler en efectivo por adelantado e igualmente tenían que pagar de nuevo directamente de sus salarios.
Algunos de los trabajadores recibieron recortes en sus salarios. Lapin Kansa pudo ver las transacciones donde se ven pagos de 1 115 euros al mes.
Los refugios de huskies deben de respetar los colectivos acordados de los servicios que proveen aventuras en Finlandia, del cual el pago mínimo al mes debe de ser de 1 646 euros. Es posible pagar a los voluntarios un salario por las primeras 300 horas del cual es un 85 por ciento del salario mínimo, es decir, 1 399,10 euros.
Algunos de los entrevistados fueron voluntarios o internos sin derecho a pago y muchos de ellos dicen que los voluntarios e internos estaban realizando tareas con responsabilidades, poco después de haber empezado a trabajar.
Terhi Välke por ejemplo nos cuenta que Satu Natunen estaba planeando en dejarla a ella con su compañera de clase sola a cargo del refugio por la duración de las vacaciones de la dueña, aunque ellas solo llevaban un par de días en el refugio.
Uno de los voluntarios nos cuenta que había cinco voluntarios y solo un trabajador asalariado en el refugio durante su tiempo ahí. Internos estaban trabajando unas diez a doce horas al día en el refugio constantemente.
Empleados dicen que la dueña raramente estaba en el refugio. Uno de los voluntarios nos cuenta que ella trabajó tres semanas en el refugio antes de conocer a la dueña.
El horario laboral se organizaba por Whatsapp, durante esas tres semanas había media docena de personas trabajando en el refugio y solo un trabajador asalariado. Según la voluntaria ninguno de ellos tenía experiencia previa trabajando con huskies.
Ekaterina Zimina y Artyom Domozhirov son una pareja que trabajan en el refugio, nos comparten su historia sobre el abuso recibido.
La pareja tenía un refugio previamente en Rusia, pero desde el conflicto con Ucrania querían marcharse lo antes posible de Rusia. Contactaron a Satu Natunen quien le prometió trabajo a Domozhirov como responsable en el refugio y alojamiento para su familia en Inari.
La pareja vendió su refugio de huskies en Rusia y se mudaron a Inari con sus dos niños, gato y 25 huskies.
Durante su primer mes, Domozhirov tuvo tres días libres. Los días eran largos y el trabajo extra no estaba pagado, pero le prometieron compensarlo más adelante con tiempo libre. La oportunidad nunca llegó y tampoco se le pagó por las horas extras.
Había mucho trabajo que hacer, ya que, había muy poca gente cuidando de los huskies y después se dieron cuenta que muchas de las personas que trabajan en el refugio se fueron a mitad de temporada debido a la falta de pagos y problemas con la vivienda.
A Ekaterina Zimina le hicieron trabajar en el refugio aunque no tuviera contrato, hizo la colada y creo puestos de trabajo en la página web Workaway por parte de la empresa.
Según antiguos trabajadores de Ridenorth, fueron bloqueados por la página web Workaway debido a las múltiples quejas acerca de la empresa. Ridenorth evitó el bloqueo utilizando el correo personal de uno de sus trabajadores.
Los problemas crecieron durante el verano, ya que, Domozhirov quedo como el único cuidador de todo el refugio.
Satu Natunen esperaba que Domozhirov hiciera todo el trabajo solo, dice la pareja. Cuando Domozhirov rechazó la oferta, Natunen empezó a añadir gastos adicionales por tener a los perros de la pareja en el refugio y el uso del coche de la empresa.
Domozhirov fue al hospital y estuvo de baja hasta el fin de su contrato, pero la dueña de Ridenorth amenazó a Domozhirov con hacerle pagar mientras estaba de baja.
la duena del Ridenorth insistio en haber hablado con el doctor que dio la baja a Domozhirov y alegó que estaba de acuerdo que él no podía trabajar con huskies por un tiempo, pero que podría hacer otras tareas como conducir el coche y cargar con objetos pesados. Entonces Natunen amenazo con que rechazar a ir a trabajar le haría perder el derecho de estar de baja.
Domozhirov dimitió. A principios de julio, Domozhirov y Zimina lograron mudarse a otro refugio con la ayuda de otra empresa local.
Salir de Ridenorth nos dio paz, dijo Zimina en su mensaje de Whatsapp después de la entrevista.
– El sitio es una prisión para perros y cuidadores.
Distintas personas que fueron entrevistadas nos dijeron las difíciles condiciones para vivir.
Terhi Välke y su compañera de clase estuvieron alojadas en una cabaña pequeña hecha para utilizar solo en verano del cual no tenía la insulación adecuada y con ventanas demasiado finas para el invierno.
Tenía una pequeña chimenea dentro, pero no tenía agua corriente, tenía que ser recolectada en el pozo que contenía cuerpos de roedores dice Välke. El lavabo más cercano estaba a un kilómetro de distancia y les permitían utilizar la sauna y ducha una vez a la semana en el centro de Vasatokka, del cual tenía sauna pública un día a la semana.
La electricidad para las zonas comunes utilizada por los trabajadores venía de una batería de coche, que estaban conectadas a las conexiones de la electricidad. No había agua corriente tampoco.
No tenían la posibilidad de limpiarse las manos adecuadamente después de limpiar excrementos de perros de sus jaulas, así que tenían que comer sus almuerzos justo después sin un lavado adecuado.
Empleados del invierno pasado dicen que ahora hay una sauna más cercana y es posible utilizar dos veces a la semana, pero tienen ninguna otra opción de lavarse.
Según una persona que fue entrevistada, el hielo se estaba formando dentro de las paredes del alojamiento durante el invierno y para calentar la cabaña tenía que pagar nueve euros por una bolsa con leña.
La familia que se estaba alojando con electricidad dicen que tenía que pagar directamente a la dueña de Ridenorth por el gasto de electricidad. Pero la electricidad no fue pagada a la empresa eléctrica, así que eventualmente se les cortó la electricidad.
La compañera de clase de Terhi Välke también nos dijo que vieron un caso donde un miembro extranjero del equipo fue expulsado de su alojamiento porque se enfermó.
Esto fue durante la época del coronavirus y la dueña de Ridenorth no quería que otros se contagiaran. Según la compañera de clase, la persona que se enfermó fue expulsada, no tenía otro sitio a donde ir o no se le facilitó un transporte al pueblo.
– Se fue una clara negligencia.
Según Satu Natunen, los perros de Ridenorth están bien y más gordos que flacos porque hace demasiada calor de momento.
– No reaccionaron adecuadamente a las condiciones climáticas y redujeron la cantidad de alimentos.
Natunen dice que los perros son alimentados con la marca de comida Josera, del cual es considerada una comida de calidad para los perros que trabajan.
La empresa Ridenorth no es dueña de ningún perro, pero son alquilados por otros criadores de huskies, según la directora ejecutiva. Es una práctica común en los negocios con huskies. Los perros viven en las instalaciones de Ridenorth y es la misma empresa responsabilidad de cuidar y mantener el bienestar de los perros.
– Los dueños de los perros estarían furiosos si no trajéramos a los perros al veterinario.
El problema es que ha habido veces que los trabajadores no han notificado que hay perros enfermos en el refugio, dice ella.
– Tenemos reglas estrictas para los empleados. Son moralmente y financieramente responsables por cualquier error o negligencia.
Según Natunen, Ridenorth no ha tenido ningún voluntario o interno trabajando en los últimos años. Dice que han tenido voluntarios de Workaway previamente, pero “no funcionó con este tipo de trabajo.”
– Cuando recibimos solicitudes para posiciones de voluntarios, les respondí que no era posible. Prefiero pagarles un pequeño salario y enseñarles el trabajo.
¿Cuándo tuviste al último voluntario?
– No me acuerdo, fue hace mucho tiempo.
Según la gente entrevistada por Lapin Kansa, Ridenorth tuvo voluntarios durante el invierno pasado.
Natunen confirma que el salario inicial en Ridenorth es de 1 115 euros para algunos de los principiantes en el ámbito laboral de los refugios de huskies. Según ella es el salario mínimo permitido en Finlandia.
– El convenio colectivo determina el salario mínimo y sobre este se realiza la deducción para los principiantes.
Se le informó que la deducción es aproximadamente del 30 por ciento, dice Natunen. Según el convenio colectivo de servicios de aventura en Finlandia es solo del 15 por ciento.
El salario deducido es ofrecido a los empleados que no pueden hacerlo todo cuando empiezan, dice Natunen.
– Nunca han visto a un perro que tira de trineos o la nieve propia, no saben como conducir en la nieve o no saben como vestirse adecuadamente en invierno.
Si la persona no quiere tomar más responsabilidades, continuarán con el salario reducido.
Según Natunen, el horario está planeado para que no haya horas extras durante el primer mes. Si el contrato dura más, las horas extras trabajadas serán devueltas una vez contadas. Flexibilidad es imprescindible.
– Los animales son la prioridad. No puedes terminar de trabajar cuando solo la mitad de los perros han comido.
Entrenando a los internos es responsabilidad del encargado del refugio y también es responsable de contratar a los nuevos empleados, según Natunen.
Satu Natunen dice que estuvo en un accidente hace un par de años, del cual le ha creado dificultades para caminar. Es por eso que no visitó a menudo el refugio.
Ella tuvo “gente buena y de confianza” trabajando en el refugio como encargados.
– Hasta que se hizo claro que no eran adecuados o no estaban motivados.
Para el alojamiento, los empleados tenían la opción entre una cabaña sin electricidad, una cabaña con electricidad y un apartamento en el centro de Inari. La opción más barata es de 100 euros al mes, la más cara es de 450 euros al mes.
– No fuerzo a nadie de ir a ningún sitio. La mejor situación sería que los empleados no necesitan alojamiento por nuestra parte. Es un problema estructural porque no hay apartamentos disponibles en Inari.
Natunen dice que la gente normalmente viene a trabajar con una idea distinta de lo que es trabajar en un refugio de huskies.
– Se piensan que simplemente “conducen a los huskies” cuando en realidad hay que limpiar y alimentar a los perros.
Satu Natunen, directora ejecutiva y dueña de Ridenorth Ltd fue condenada por crueldad animal en Noruega en junio del 2015.
Era dueña de quatro caballos, dos de ellos murieron de hambre y los otros dos estaban severamente desnutridos, esto fue descubierto como evidencia durante una inspección del veterinario. Aparentemente los caballos fueron abandonados en el establo sin comida durante semanas.
Natunen fue sentenciada a tres meses en prisión y se le prohibió tener animales por cinco años en Noruega. Lapin Kansa ha visto los documentos de la sentencia. No hubo apelación.
Según el tribunal noruego, la sentencia también fue enviada a las autoridades finlandesas y se cree que afectó sobre las operaciones comerciales en Finlandia para Natunen.