Este artículo fue publicado en finés el 2 de agosto del 2024. También se publicará en francés porque los clientes y trabajadores de esta empresa son de varias partes del mundo. Lapin Kansa es un periódico independiente y el más grande de Laponia.
A principios de los años 2000, un trabajador finlandés solía empezar su jornada laboral machacando las cabezas de los cachorros con un martillo.
Para este hombre esta era la primera vez que trabajaba en una compañía de perros de trineo. Los perros se apareaban de forma aleatoria y los cachorros nacían sin control. Cientos de cachorros fueron sacrificados durante tan solo un invierno.
Los sacrificios se justificaban ante el empleado explicándole que la compañía no podría mantener a tantos perros. Y la esterilización era algo caro que tampoco se podían permitir.
Cuando morían los perros adultos, la instrucción más importante del propietario era recuperar el collar, para luego reutilizarlo. Los cadáveres de los perros se llevaban a los contenedores de basura en bolsas de plástico.
– Era mi primera perrera, así que no podía comparar, dice ahora el hombre.
– Pero aun así, era algo que chocaba con mi sentido de la moralidad.
Lapin Kansa entrevistó para este artículo a cuatro personas que han trabajado en diferentes compañías en el norte de Finlandia.
Todos los entrevistados han sido empleados en varias compañías de perros de trineo y han estado en varios puestos de trabajo como por ejemplo haciendo de supervisores.
Dos entrevistados comentaron el tema de forma anónima debido a su sensibilidad, pero Lapin Kansa conoce sus identidades. La mayoría de las experiencias que se relatan en este articulo han sucedido en el norte de Finlandia.
En otro artículo, el periódico de Lapin Kansa escribió sobre Ridenorth. Una compañía de perros de trineo establecida en Inari, en el norte de Finlandia, cuyos exempleados revelaron un maltrato constante a los perros y a los trabajadores.
Todas las experiencias que se encuentran en este articulo sin embargo hacen referencia a otras empresas.
Según los entrevistados, hace 10–20 años, la situación era horrible en muchas compañías.
Nina Lager, una de las entrevistadas que trabajó con perros de trineo hasta el 2015, cuenta que casi todos sus jefes siguen aún trabajando como empresarios en compañías de perros de trineo en el norte de Finlandia.
Lager aún recuerda muchísimas de las historias aterradoras durante sus años como trabajadora en este tipo de compañías. Una de esas historias está relacionada con una empresa que tenía a los perros divididos en dos ubicaciones diferentes. En un momento dado, Lager fue a ver los perros que estaban ubicados en el lado donde normalmente ella no trabajaba, y se sorprendió.
La mandíbula inferior de uno de los perros estaba colgando, totalmente desencajada. Cuando Lager llevó al perro al veterinario, el veterinario observó que la mandíbula ya había comenzado a pudrirse así que el perro tuvo que ser sacrificado.
– Accidentes con los perros pueden ocurrir en cualquier sitio. Pero lo importante es cómo los tratas una vez que han sucedido. Este perro hacia muchos días que debería haber sido llevado al veterinario, dice Lager.
Según ella, en esta compañía trabajaba tan solo un voluntario, que no tenía experiencia previa con perros.
Lager también recuerda una compañía que ahorraba gastos en comida alimentando a los perros con cadáveres de otros perros. Mientras el jefe le explicaba esto a Lager, le comentaba al mismo tiempo que no entendía porque los perros se escondían en sus casetas en vez de ir a comer la comida.
En algunas otras compañías, ninguno de los perros estaba vacunado. De manera que las enfermedades se propagaban libremente.
– Los perros morían como moscas.
Hoy Nina Lager dirige un refugio de animales en Inari. Des de su actual puesto de trabajo, Nina recibe cada invierno llamadas de empleados de compañías de perros de trineo que le cuentan las malas condiciones de los perros.
Sin embargo, según Lager, pocos se atreven a ir más allá. No todos se atreven a hacer informes sobre el bienestar animal, ni siquiera de forma anónima.
Algunos empleados no quieren hacer fotos de las condiciones de los perros porque temen que las imágenes revelen la identidad del fotógrafo.
Las compañías de perros de trineo son inspeccionadas de forma regular por un veterinario. Sin embargo, las inspecciones casi siempre se realizan con un aviso de antemano. Según los trabajadores entrevistados para este reportaje, esto es un problema, ya que esto da a las compañías tiempo para hacer que las condiciones parezcan mejores de lo que son en realidad.
Hay tiempo para llenar los cubos de agua de los perros, aunque hiciera días que estaban vacíos. O alargar las cadenas donde los perros están atados, para dar la impresión de que cumplen con el mínimo de distancia requerido.
Según Lager, en muchas compañías las cadenas son demasiado cortas porque así pueden caber más perros en el mismo espacio. También, si la cadena es corta, el perro tiene menos espacio donde hacer sus necesidades y así se reduce la superficie en la que se deben limpiar los excrementos de los perros. Lager también conoce empresas en las que, durante la inspección, los perros que están enfermos o heridos son sacados con un remolque para que el veterinario no los vea.
Todos los entrevistados creen que la situación mejoraría si hubiera muchos más controles veterinarios y que estos fueran sorpresa. De esta manera, sería más fácil desenmascarar a las empresas que operan ilegalmente.
– Sabemos lo que el veterinario inspecciona. Así que es bastante fácil aparentar que todo va bien durante un corto periodo de tiempo, dice uno de ellos.
Mikael Waltari lleva más de diez años trabajando en las compañías de perros de trineo en el norte de Finlandia.
Según él, el sector ha evolucionado enormemente durante este tiempo. Una de las razones es que hoy en día los clientes van con sus teléfonos y hacen fotos de todo.
– Esto ha obligado a los empresarios a cambiar sus métodos de trabajo.
Según Waltari, incluso un no profesional puede ver si los perros tienen miedo, están demasiado delgados o no quieren correr.
– Basta con que un vídeo se hiciera viral para que la compañía se viera afectada.
Por otro lado, los turistas rara vez entran en la zona donde los perros están viviendo o se pierden mucho de lo que ocurre realmente fuera de los safaris, dice Nina Lager.
– Los teléfonos móviles ayudan con algunos problemas, pero no con todos.
Los entrevistados están de acuerdo en que, en general, ha mejorado la profesionalidad de las personas que trabajan en estas compañías.
– Antes parecía que los que no encontraban trabajo en ningún sitio acababan trabajando con los perros de trineo. Hoy en día los empleados saben lo que hacen, afirma uno de los entrevistados.
Otro entrevistado comenta que, en los años 90, los excrementos de los perros podían quedarse sin limpiar durante semanas. Hoy en día, las empresas entienden mejor la importancia de la higiene.
Uno de los entrevistados afirma que, en el pasado, los perros solían ser sacrificados cuando ya no eran útiles como perros de trabajo. Actualmente, muchas empresas tienen una sección de jubilados donde los perros ancianos pueden pasar el resto de sus días.
Un fenómeno nuevo en los últimos años es que cada vez más hoteles y complejos turísticos quieren tener sus propios perros de trineo.
Según los entrevistados, en este tipo de situaciones es común que, a la hora de vender los safaris, se ignoren las opiniones de los trabajadores que se ocupan del cuidado de los perros. Como la demanda de este tipo de safaris es alta, los hoteles y complejos turísticos quieren vender tantos como sea posible, sin importar las consecuencias.
Sin embargo, los perros no pueden estar corriendo sin parar. Son seres vivos que necesitan descansar.
– En el peor de los casos, si se le presiona demasiado, el perro morirá, dice uno de los entrevistados.
Si los perros se tumban en el suelo y tienen cara de cansados antes de empezar el safari, es una mala señal.
– Si el animal no quiere correr, entonces es que se han vendido demasiados safaris, dice otro entrevistado.
Según los entrevistados, sería razonable ofrecer safaris con un poco más de cautela, dejando algunos perros de reserva descansando. Si el clima es favorable y los perros se encuentran en buena forma, entonces se podrían poner más safaris a la venta.
– Muchas veces en cuanto se abren las plazas para hacer la reserva online de la temporada, se agotan todas en aproximadamente una hora, dice uno de los empleados.
El mayor gasto en las compañías de perros de trineo, no es la comida para los perros, sino el salario de los empleados.
Por eso, sobre todo en verano, muchas compañías contratan el mínimo de personal posible.
En la opinión de los entrevistados, es irresponsable que una gran compañía con cientos de perros esté gestionada durante todo el verano por tan solo un par de empleados sin experiencia. Los entrevistados recalcan que para que la compañía funcione correctamente se necesitan rutinas claras y constantes y un equipo de trabajadores comprometido.
Los perros sufren ansiedad si las rutinas van cambian constantemente. Además, es difícil para un nuevo empleado reconocer las necesidades de cada perro.
Según uno de los entrevistados, los dueños tampoco siempre se dan cuenta de que los perros también tienen sus diferentes personalidades.
En lugar de eso, compran montones de huskies y dan por sentado que los perros corren todo el día, cada día, solo porque son huskies.
– Si tienes una empresa, eres bastante iluso si piensas que todos tus trabajadores van a estar trabajando igual de duro todos los días sin descanso. Lo mismo ocurre con los perros.
El sector del turismo se ha acostumbrado a que en diciembre se exija el máximo a los perros y a los guías, dice un hombre que hasta el invierno pasado trabajaba con perros de trineo.
En su último invierno, exigir el máximo en diciembre ya no era suficiente. Los safaris se vendían al completo de noviembre a marzo. A veces morían perros, lo que significaba que los perros que quedaban tenían que correr aún más.
– Entiendo que en el norte de Finlandia, donde el trabajo es mayormente de temporada, hay que ganar dinero en poco tiempo, dice el hombre.
– Pero ahora las temporadas ya son más largas de lo que eran antes. ¿No podría haber un poco menos de presión?
El hombre no va a volver a trabajar en una compañía de perros de trineo.
En su opinión, el sector lleva ya mucho tiempo cerca de los límites del colapso. Los safaris se agotan ya desde principios de temporada, aun cuando nadie sabe si habrá nieve.
Recuerda que hace años algunos safaris se hacían en motos de cuatro ruedas sobre el barro porque no había nieve. En cuanto caían unos centímetros de nieve, los perros ya tenían que tirar de los trineos que casi no se deslizaban.
– El freno del trineo no funciona cuando hay tan poca nieve. Es un peligro mortal para los perros y para el que lleva el trineo.
Cuando se combina el turismo en masas y los safaris con perros de trineo, el precio siempre lo pagan los perros, dice Nina Lager.
– Los safaris deberían ser tan caros que no todo el mundo pudiera permitírselos.
Nina Lager también dice que debería haber más responsabilidad por parte del comprador. En su opinión, los hoteles y agencias de viaje deberían informarse más detalladamente sobre las empresas a las que compran los safaris.
Según los entrevistados, el negocio de los perros de trineo podría funcionar de forma rentable y al mismo tiempo estar cuidando adecuadamente de las condiciones de los perros y trabajadores.
– Pero eso depende de cuánto dinero quieras ganar, dice uno de ellos.
Mikael Waltari trabaja ahora en un puesto directivo en una compañía de perros de trineo, donde intenta cuidar lo mejor posible tanto de los perros como de los trabajadores.
Los empleados que se encargan del cuidado de los perros pueden decidir el número de safaris que se venden, y el objetivo es que las jornadas laborales de los empleados sean razonables, incluso en temporada alta. Según Waltari, así se cuida a los empleados, a los clientes y a los perros.
– Si una persona trabaja durante dos semanas, 12 horas al día, sin ningún día libre, acaba repercutiendo en su salud mental y física. Entonces es cuando suceden los accidentes.
Todos los entrevistados quieren apuntar también, que hay muchas empresas de perros de trineo que se preocupan por el bienestar de los perros.
– Por supuesto, no todas las empresas funcionan mal, dice Nina Lager.
– Pero en general ningún tipo de maltrato debería existir. Ningún perro debería sufrir.
Todo el mundo debería entender que un perro no es una máquina, afirma Kimmo Laasonen, presidente de la asociación de empresarios de perros de trineo en Finlandia.
– En toda situación, el bienestar animal debe ser lo primero.
En opinión de Laasonen, la temporada de invierno se debería planificar de tal manera que los días libres para los perros estén ya marcados en el calendario.
– Creo que en gran parte de las empresas ya se hace de esta manera.
La asociación de empresarios de perros de trineo en Finlandia es la organización líder del sector fundada en 2020. En ella se incluyen aproximadamente la mitad de los empresarios del sector. La mayoría de las empresas que son miembro se encuentran en el norte de Finlandia.
Laasonen trabaja en este campo desde 1998. Él también cree que el sector ha avanzado claramente durante este tiempo. El adiestramiento de perros ha evolucionado y la profesionalidad y la comprensión del cuidado de los perros en el sector ha mejorado.
En opinión de Laasonen, también ha ayudado la creación de veterinarios especializados en este campo. En el pasado, los veterinarios del municipio se ocupaban de la supervisión de las perreras además de su otro trabajo como veterinario del municipio.
– Los veterinarios supervisores están especializados en la supervisión de las perreras y tienen los conocimientos necesarios.
Sin embargo, en opinión de Laasonen, no vendría mal alguna supervisión adicional. Según él, la junta directiva de la asociación también ha debatido recientemente si la actividad empresarial de perros de trineo debería estar sujeta a un permiso autorizado.
– Esto podría ayudar a que las cosas avancen.
Así se deben tratar a los animales en Finlandia
Los animales deben ser tratados bien y con respeto. No se debe causar dolor o sufrimiento innecesario a los animales, y no se debe poner en peligro innecesariamente su bienestar.
Un animal doméstico u otro animal enfermo, herido o indefenso que esté bajo el cuidado de una persona debe recibir ayuda o se debe informar al respecto.
Los animales deben ser cuidados de tal manera que tengan la oportunidad de satisfacer sus necesidades conductuales esenciales relacionadas con el movimiento, el juego, el descanso, el cuidado del cuerpo, la alimentación, la búsqueda de alimento y la exploración del medio ambiente, así como las relaciones sociales.
Quienes críen animales profesionalmente o de otro modo a gran escala deberán tener una formación adecuada o cualificaciones suficientes obtenidas por otros medios para el desempeño de sus funciones. El cuidador de animales debe garantizar que los animales sean atendidos por un número suficiente de cuidadores cualificados.